back to top
sakii:

yuugis:

Dejo mi pequeño aporte por el ArgChi day ♥(tarde ahre :P)

Un mate
El invierno en Buenos Aires a veces era duro, pero no tanto como para compararlo con el de Santiago. Por eso visitar a su país vecino en esas épocas, era algo que podía soportar. Aunque soportar a su vecino era ya otra cosa.
Esperó a que el clima fuera agradable (que no lloviera al menos) para dedicarse media semana de “vacaciones” en la capital bonaerense, claramente sin anunciarse con el rubio.
Pasó bien su estadía, fijándose de no encontrarse jamás con aquella molestia. Paseó por las calles del barrio de Palermo, las cuales incluso en invierno se veían primaverescas.
Lo disfrutó, un momento de paz, alejándose lo que más pudo del transito, los autos, y un poco, la gente.
Sin notarlo, pequeñas gotas de lluvia comenzaron a caer, por lo que mirando al cielo se dejó mojar un poco. El aroma de los bosques de Palermo, mezclado un poco con el smog de la ciudad, se complementaba perfecto con esa leve llovizna. 
Fue de un momento a otro que la lluvia ya paso a ser fuerte, torrencial; que aquello que al principio le agradaba, ahora lo estaba molestando. 
Odio con su alma la nación vecina, ya que no tenía donde ir y la tormenta era insoportable.
Caminó lo más rápido que pudo para volver a la “civilización”, cruzándose con el zoológico aquel, aún en reparación. 
-¡Hey! – Escucho de lejos una voz conocida, una que podía salvarlo o arruinarle aun mas la estadía - ¡Manuel, acá! – Decidió levantar la cabeza para encontrarse con aquel argentino insoportable llamándolo desde un auto con vidrios polarizados. 
Quiso correr, pero sería estúpido dada su condición.
 -Tsk – Se acerco al auto de su vecino y notó como este le abrió la puerta.
-Dale, subí rápido que se me moja el tapizado – Le inquirió para luego comenzar a reírse un poco. – ¿Qué hacés por acá? ¡Te empapaste boludo! –
-No es problema tuyo… - Le respondió molestó, realmente la sorna de su sonrisa lo incomodaba. 
- Bue… - 
Martín manejo “a los pedos” durante todo el recorrido. Las calles no estaban tan pobladas por la lluvia, así que disfrutó un poco de la velocidad. A diferencia de Manuel, quien ya no sabía de que otro lugar agarrarse para no salir volando.
-¡Manejai muy rápido! ¡Desacelera! – Le comenzó a gritar en algún momento, a pesar de que ya estaba acostumbrado. El rubio lo miro de reojo y siguió riendo.
-Un poco de velocidad no mata a nadie… –
-Sí, sí mata. Si no vas más lento, me bajaré – Le amenazó, a sabiendas que la tormenta había empeorado y las calles estaban inundadas. Pero no le importaba, odiaba de sobremanera esa manía del argento por manejar como en una competencia de rally.
-Igual ya llegamos… – Y tal como lo dijo, apretó un botón en sus llaves y la cochera de aquel departamento situado en el barrio de Recoleta se abrió.
Estacionó el auto con un solo movimiento, cosa que claramente al chileno le molestó. Además de estar totalmente empapado y congelado, tenía que soportar a aquel enfermo del volante. No entendía como sus superiores le permitían siquiera tener una licencia (Aunque lo pensaba, y seguro todos en ese país de locos manejaban así)
Bajaron del auto y Hernández lo guió hasta el ascensor. Lo miraba fijo todo el tiempo, mientras que el morocho solo intentaba no cruzarse con aquellos ojos verdes. 
-No me avisaste que ibas a andar por acá – le mencionó mientras llegaban al 5 piso, que era donde estaba el hogar actual del joven argentino.
-No quise que supierai – Temblando de frío, se preguntó si el destino quería siempre que se encontrasen. Se dio cuenta, mientras entraba a aquel pequeño pero algo lujoso departamento, que cada vez que visitaba a su vecino, lo terminaba encontrando. Ya sea en la capital porteña, en el árido norte, o hasta en el frío sur. Le molestaba, pero incluso sin anunciarse, el otro parecía sentir donde iba a estar, y se aparecía junto a el. 
-Nunca querés… Estás empapadísimo, te traigo una toalla ¿dale? O preferís mejor entrar al baño, tengo ropa que seguro te entra. Te vas a cagar resfriando, mejor pegate de una ducha – Decidió asentir, pues sentía incluso su alma congelada, y no quería enfermarse. Ambos entraron al baño, Martín le indicó como manejar las temperaturas del agua, y salió dejándole un par de toallas y unos pantalones y remera.
Mientras sentía el calor de la ducha, pensó algunas cosas. Unas importantes como el tema de los cambios de la educación en su país, y otras no tanto, como que el champú que estaba usando iba a dejar en su cabello aquel aroma argentino.
Salió del baño, vestido y secándose la cabeza con una toalla, y vio a Hernández llevar una bandeja con galletas a su cuarto.
-Ah ya saliste, si queres secate el pelo con el secador de mi cuarto – Le sonrió y lo dejó solo en aquella habitación. 
Era pequeña, pero más que nada por la posición incorrecta de los muebles. Una cama contra la pared, con una mesa de luz a su lado en donde hacia un momento Martín había puesto la bandeja y una azucarera. Del otro lado un ropero, y junto a la puerta de entrada una biblioteca baja con una computadora portátil encima. 
Y claramente, como en todas las “casas” de su vecino, una bandera de Argentina colgada contra la pared. Mientras se secaba el cabello, miró fijo las franjas celestes, la blanca, y aquel sol dorado en el centro y no pudo más que pensar en el ego tan enormemente insoportable que tenía.
Terminó de secarse y se sentó en la cama, mirando un poco el techo, y luego a las galletas. Tomó una y se la comió, mirando fijo la pantalla de aquella computadora. De fondo tenía una foto de él y los jugadores de su selección. Se le notaba feliz en ese momento, por lo que seguro fue tomada antes del último partido.
-Ah, ya te acomodaste no más eh – El rubio entró con un matero y un termo en la mano, dejándolo sobre la mesa de luz.
-Necesito otra cosa para abrigarme weon – Le inquirió con velocidad, antes de que el otro se siente a su lado. Martín miró su armario, y lo abrió sacando una manta roja. Se volvió a acercar a él y se la puso alrededor, abrazándolo un poco de costado. – Me extrañaste ¿no? Por eso viniste, desde Brasil que querés verme – Le susurró al oído, depositándole un pequeño beso en la mejilla.
- Hm… – El chileno tragó duro, sonrojándose por el contacto. – No digai estupideces – No iba a andar con esas cursilerías que de a ratos al argentino se le daba por imaginar. Cosas como que si pasaba una semana y no recibía su llamado, iba a aparecerse por aquella cuidad bonaerense (aunque quizás sí fue el caso en esta ocasión, hacía casi una semana que no se veían, y que el argentino no lo contactaba. La ultima vez fue aquella tarde, que se volvió noche, luego de que haya salido “subcampeón”). No iba a aceptarle aquellas cosas, porque si no se volvería igual de idiota que él.
-Yo sí te extrañé, flaco – Tomó el matero con una mano y se sirvió agua hirviendo del termo. Manuel vio el humo que emanaba aquella infusión, y se sintió deseoso de probarlo. Parecía tan caliente, que estaba seguro que le devolvería una temperatura aún más estable a su cuerpo. – Che, si lo mirás así, te lo vas a terminar tragando con los ojos. – Sonrió de costado, haciendo que Gonzáles se sonrojase aún más y mirará a otro costado. – ¿Querés mate Manu? – 
-No – Sin pensarlo ni un momento lo respondió y sintió como el argentino se desilusionaba un momento. 
No lo creía, pero sentía a Martín aún bastante sensible, como si aún siguiera con aquella depresión pos-partido. 
Por eso, mientras lo miraba tomar su “mate”, se acurrucó contra él y suspiró, encontrando ese calor que tanto buscaba. Hernández se sorprendió un poco, pero ya luego lo abrazó más hacia él mismo. 
Pensó que quizás no era tan malo encontrarse siempre con aquel argentino, quizás y hasta se podría decir que le gustaba. Pero no iba a aceptarlo.
 

-Mejor hazme un té – Le susurró, notando la sonrisa del mayor.



Sos muy tierna u/////u
izaries:

algo rápido para el ArgChi Day~
Dejo mi pequeño aporte por el ArgChi day ♥(tarde ahre :P)
kuraudia:

Happy ArgChi Day~ uvu♥
Also this is for an-hue coké, because I love her~ 
*runs away*
Ese día

mensajeshetaliosua:

image

Read More

rantingcat:

Feliz día del argchi (en un au de homestuck)
3er lugar del giveaway (si si, mil años después, let me be i’m a slow person) 8D para its-a-pretty-odd-world 
sakii sent: Sos el más groso del mundo, ya lo sabés pero siempre es bueno repetirtelo(? Y hoy es el día ArgChi, por alguna razón extraña... Qué opinas de eso locou?

sakii:

elaskdeltincho:

image


Obvio que soy lo mas groso!

djskandjksandjksandjksa

cockismybusiness:

DAMMIT MANU WE DON’T HAVE ALL DAY
happy argchi day o3o!
dame-mas-gaby:

im still in it im still here
hensuu-no-symphony:

idk siempre quise hacer esto so :D
pk-draw:

argchi day 1/3
wah(//・_・//)